Artesanas de Bahía Murta fortalecen su oficio incorporando la técnica del mimbre

Bahía Murta. – Con una muestra de muebles terminados y un ambiente de orgullo colectivo, las integrantes de la Agrupación de Mueblistas Rústicos de Bahía Murta dieron cierre al curso “Diseño y Fabricación de Mueblería Artesanal en Madera con Aplicaciones en Mimbre”, una capacitación que reunió a mujeres de distintas edades en torno al aprendizaje de nuevas técnicas y al rescate de oficios tradicionales de la zona.

El programa, desarrollado durante 80 horas de clases teóricas y prácticas entre el 14 y el 31 de octubre, permitió que las participantes combinaran el trabajo en madera con la aplicación del mimbre como elemento decorativo y funcional. La iniciativa fue financiada por el Gobierno Regional de Aysén a través del Fondo 8% FNDR Cultura y ejecutada por Aysén Consultores Ltda.

El relator del curso, el artesano Juan Paillapán Higuera, destacó la dedicación del grupo y la proyección que estas técnicas tienen para el futuro del oficio en la localidad. Señaló que la incorporación del mimbre da un sello novedoso a la mueblería rústica y abre posibilidades comerciales para quienes deseen continuar desarrollando esta línea de trabajo.

Voces que reflejan el valor del aprendizaje

Para la presidenta de la agrupación, Magdalena Henríquez, este proceso fue especialmente significativo. Expresó que el curso les permitió descubrir que la localidad cuenta con su propia materia prima para el mimbre, lo que fortalece la identidad del trabajo artesanal y facilita la producción sustentable.

Jazmín Yáñez, una de las integrantes más antiguas, comentó que cada nueva capacitación ha significado un avance, pero que esta en particular abrió un campo creativo distinto: “El mimbre es entretenido, fácil de trabajar y está aquí, a la mano”.

María Velásquez, quien lleva dos años en la agrupación, destacó que su aprendizaje fue un verdadero crecimiento personal. Recordó que antes no sabía usar herramientas básicas y hoy se siente capaz de realizar trabajos completos en madera y fibra natural.

Camila Martínez, recién integrada al grupo, valoró la oportunidad de aprender desde cero. Contó que el curso le permitió familiarizarse con herramientas, procesos y técnicas, y que descubrió un nuevo mundo de posibilidades creativas, desde muebles hasta elementos decorativos.

Rosalía Faúndez, una de las participantes con más trayectoria, destacó la importancia económica y cultural del oficio. Para ella, la combinación de madera nativa con mimbre abre un campo comercial potente, especialmente en una localidad que busca desarrollar productos con identidad propia.

Un camino que recién comienza

El curso culminó con la exposición de los muebles terminados por cada participante y la entrega de diplomas. Para las artesanas, este aprendizaje no solo fortalece su quehacer productivo, sino que también reafirma el objetivo común de posicionar a Bahía Murta como un referente regional en mueblería artesanal con identidad patagónica.