Las aguas caudalosas y profundas del Río Aysén se han convertido en el escenario de una intensa búsqueda tras la desaparición de una joven extranjera de nacionalidad colombiana. El lamentable incidente ocurrió el pasado domingo al mediodía, a la altura del kilómetro 18 de la ruta CH-240, cuando la joven, que se encontraba junto a tres personas, ingresó al río y fue arrastrada por la fuerte corriente.
Un operativo multidisciplinario
En respuesta inmediata, Carabineros de Aysén, en coordinación con la Fiscalía, desplegó un amplio operativo liderado por el Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) y el Grupo Gersa de Bomberos. La búsqueda incluye buzos especializados, drones, patrullas fluviales en botes zodiac y el apoyo de kayakistas.
El Comisario de Puerto Aysén, Mayor Patricio Parada, explicó:
“La joven ingresó a las aguas del río Aysén y, producto de la fuerte corriente, desapareció. Hemos recorrido aproximadamente 15 km del curso del río, inspeccionando remansos y profundidades que superan los 20 metros en algunos puntos.”
Condiciones extremas del Río Aysén
El río, conocido por su poderosa corriente, bajas temperaturas y abundante vegetación subacuática, dificulta considerablemente las labores de búsqueda. En algunos sectores, los buzos deben enfrentar profundidades superiores a los 20 metros, además de troncos y otros obstáculos bajo la superficie.
Para garantizar la seguridad del equipo de buceo, las tareas se realizan con una línea de seguridad, mientras drones sobrevolando la zona permiten ampliar el alcance de la operación. Además, patrullajes fluviales desde el punto cero hasta el sector del Puente Dun complementan los esfuerzos.
Apoyo interinstitucional
Con el objetivo de aumentar la eficacia de la búsqueda, la PDI se sumará con drones especializados para ampliar el área de inspección, según informó el Mayor Parada.
“Se está articulando con el Ministerio Público la cooperación de la PDI, quienes se unirán esta tarde para seguir trabajando en la localización de la joven.”
Un río de belleza y desafíos
El río Aysén, formado por la confluencia de los ríos Simpson y Mañihuales, es un curso de agua emblemático en la región. Sin embargo, sus rápidas corrientes, zonas profundas y obstáculos naturales como troncos lo convierten en un desafío para las operaciones de rescate.
Un llamado a la Precaución
Este lamentable hecho resalta la importancia de tomar precauciones extremas al acercarse a cursos de agua de esta magnitud, especialmente en zonas de rápidos y remansos poco predecibles.
Seguiremos informando sobre el desarrollo de esta búsqueda que mantiene en vilo a la comunidad de Aysén.



